Emprendedores: nociones básicas sobre Seguridad Social – Parte II

Continúo con la segunda parte del post, comentando las situaciones o contingencias frente a las cuales los autónomos tienen cobertura cotizando en el RETA – acción protectora -, para concluir el post con un breve comentario sobre la forma de proceder para darse de baja en dicho régimen.

ACCIÓN PROTECTORA

De entrada, os explico, como ya he introducido en la Parte I del post, que los autónomos podéis elegir cotizar en ciertos casos, dejando al margen las contingencias generales y obligatorias que os comentaré más abajo, por las contingencias de incapacidad temporal y por la llamada contingencia por cese de actividad.

En el caso de la incapacidad temporal, derivada de contingencias comunes, es obligatorio cotizar por ella para la generalidad de los autónomos. Sin embargo, es voluntaria para los trabajadores del sistema especial agrario por cuenta propia y para aquellos que tengan cubierta la prestación por incapacidad temporal en otro régimen del sistema de la Seguridad Social en el que también estén en alta (pluriactividad), como por ejemplo si se trabaja por cuenta ajena.

La cobertura de esta prestación debe ser formalizada por el nuevo autónomo en el momento de tramitar el alta,quien debe elegir en ese momento una mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales a la que adherirse .La mutua está obligada a aceptar toda propuesta de adhesión que se le formule a tal efecto.

En caso de querer estar cubiertos frente a esta contingencia, debéis saber que el tipo de cotización aplicablea la base de cotización que elijáis, pasará de ser del 26,5% a ser del 29,8%.

En cuanto a la cobertura de incapacidad temporal derivada de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, ésta  tiene carácter voluntario (a partir del próximo 1 de enero va a ser obligatoria), excepto para los trabajadores autónomos económicamente dependientes (los TRADE) y para los que desempeñen una actividad con un elevado riesgo de siniestralidad. Cotizar por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales también nos protege (en este caso a las mujeres) frente a los riesgos derivados del embarazo y de lalactancia materna (si existe dicho riesgo se suspende el contrato o la actividad y se cobra un subsidio).

Para las contingencias de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales se aplicarán, a las bases de cotización, los porcentajes/tipos de cotización correspondientes  a la tarifa de primas incluida en la disposiciónadicionalcuarta de la Ley 42/2006.

Por otro lado, para tener cubierta la contingencia por cese de actividad (definitiva o temporal), el tipo de cotización es, en todo caso, del 2,2%, con una particularidad: en caso de que el autónomo cotice también por IT, derivada de contingencia común, el tipo general bajará al 29,3% (y no será del 29,8%). Es decir, que si decidís cotizar por ambas contingencias (IT y cese de actividad), se os aplicará un tipo de cotización del 31,5% (29,3+2,2),; mientras que si decidís no cotizar por IT, será del 28,7% (26,5+2,2).

Los requisitos formales para poder acceder a dicha prestación son: tener cotizados al menos doce meses en elmomento de solicitar la prestación, acreditando el cese en la actividad y justificándolo en causas económicas negativas, tasadas por Ley (entre otras), que imposibiliten la continuación de la actividad y la necesidad de causar baja en el RETA; y hallarse al corriente de pago de las obligaciones de cotización (si no existe un plazo de 30 días para ponerse al corriente desde que se solicita la prestación).

El derecho de cobro que se genera es de dos meses de protección si se alcanzan los doce meses cotizados por esta contingencia, aumentando un mes más de protección por cada seis meses más cotizados, hasta un máximo de cuarenta y ocho meses cotizados y doce de protección (los importes varían en función de la base de cotización). También he de deciros que la prestación por cese de actividad se está denegando en lo que llevamos de 2013 en dos de cada tres casos que se solicita.

Expuesto lo anterior, es importante que tengáis presente que, se cotice por el tipo que se cotice, siempre vais a estarcubiertos frente a las siguentes contingencias: asistencia sanitaria en el ámbito de los distintos servicios autonómicos de salud, periodos de descanso por maternidad y paternidad, cese parcial de la actividad por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave, incapacidad permanente en sus distintos grados, prestaciones por muerte y supervivencia y jubilación.

Los requisitos para acceder a todas estas prestaciones y las cuantías a cobrar no las expongo porque me extendería demasiado. No obstante, quedo a vuestra disposición para desarrollar o aclarar cualquier cuestión.

 

SOLICITUD DE BAJA

Las bajas tienen efectos desde el primer día del mes siguiente a aquél en que el trabajador haya cesado en la actividad económica que dio lugar a su inclusión en el RETA, siempre que se haya solicitado en modelo oficial y dentro del plazo establecido con carácter general (6 días naturales desde el cese en la actividad).

Cuando se haya cesado en la actividad sin que el trabajador haya solicitado la baja, o la haya solicitado fuera del plazo establecido, o, finalmente, la misma haya sido practicada de oficio, el alta así mantenida no surte efecto alguno en cuanto a las prestaciones, sin perjuicio de la obligación de cotizar y de las posibles sanciones.

Para terminar, las bajas han de formularse ante la misma Dirección Provincial o Administración de la TGSS en la que se solicitó el alta.

Espero haberos ayudado a entender, al menos superficialmente, los mecanismos de cotización que obligan a los autónomos y los derechos que se generan a su favor.

 

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