La filosofía Benjamín Franklin: una semana, un propósito

publicado en: Recursos Humanos | 0

Hace unos días mi mujer, periodista y curiosa como ninguna, estaba leyendo en Internet la biografía de Benjamin Frankliny me empezó a hablar de su ?bagaje espiritual? y de cómo, de una u otra manera, seríamos personas más completas si siguiéramos ciertas disciplinas como las que postulaba este gran personaje. Su filosofía de vida consistía en cultivar su carácter mediante un plan de trece virtudes (templanza, silencio, orden, determinación, frugalidad, diligencia, sinceridad, justicia, moderación, limpieza, tranquilidad, castidad y humildad).

Es evidente que cada uno de nosotros tenemos nuestra escala de valores, creencias, principios y, si me apuráis, prioridades, por lo que entra dentro del ámbito más personal plantearse unos u otros propósitos (si es que nos los planteamos, claro). En cualquier caso, el mensaje con el que nos quedamos en aquel momento al comentar este aspecto de la vida de B. Franklin, y que hemos empezado a aplicar en primera persona, es que no trataba de trabajar al mismo tiempo en todas las virtudes que quería cultivar, trabajaba en una cada vez, centrándose en ella una semana, ?dejando todas las demás a su suerte ordinaria? (esta frase tampoco hay que seguirla al pie de la letra).

Como el propio Franklin reconoció, a pesar de sus propósitos, no vivió completamente según sus virtudes y, según él mismo admitía, incumplió sus preceptos muchas veces, creía que intentarlo lo hizo una mejor persona y contribuyó enormemente a su éxito y felicidad. Esto, en ocasiones, es como quien dice, ?lo importante no es ganar si no participar?. Si lo intentamos realmente estamos consiguiendo mucho.

Todo lo anterior, lo reflexiono tanto en mi faceta personal como en la profesional. No hace falta ponerse grandes logros imposibles, tipo los que nos solemos marcan en el comienzo de cada año y que, por lo general, se cumplen los primeros quince días. Se trata más bien de pequeñas metas semanales que si las alcanzamos y nos satisfacen, es muy probable que, sin darnos especial cuenta y suponer grandes sacrificios, las incorporemos a nuestra rutina diaria, mejorando aspectos de nuestra vida. Sirvan de ejemplo mis primeros propósitos: adoptar buenas posturas en mi puesto de trabajo (no veáis como lo nota mi espalda) y leer media hora diaria boletines de actualidad laboral, al margen de linkedin, twitter… Ambos los he cumplido, y reconozco que este sistema me está gustando.

Pensad qué resultados tan positivos podríamos obtener en nuestro día a día en la gestión de nuestros cometidos profesionales/en la búsqueda de empleo y en la organización de nuestro tiempo libre y familiar.

Me parece que este método es aplicable a todo tipo de situaciones y de personas, así que ya sabéis, una semana, un propósito. Feliz fin de semana y aprovechad para pensar en vuestro propósito de la semana que viene?

Dejar una opinión