La exención fiscal de las indemnizaciones por despido tras la Ley 3/2012

Cuántas veces nos hemos planteado desde la reforma laboral 2012 cómo y de qué manera debemos proceder para que las diferentes indemnizaciones por despido entren en el supuesto de exención fiscal recogida en el Art. 7.e) de la vigente Ley del Impuesto sobre la Renta, me atrevo a decir que no pocas. Siendo así, este lunes he estado estudiando/investigando las causas que nos llevan a celebrar acto de conciliación para que nuestros clientes puedan aplicarse adecuadamente la referida exención fiscal en el cobro de indemnizaciones por despido; y aquellas otras que nos permiten evitar dicho trámite sin renunciar a la exención.

El referido Art. 7.e) dispone literalmente lo siguiente:

?e) Las indemnizaciones por despido o cese del trabajador, en la cuantía establecida con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores, en su normativa de desarrollo o, en su caso, en la normativa reguladora de la ejecución de sentencias, sin que pueda considerarse como tal la establecida en virtud de convenio, pacto o contrato.

Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo anterior, en los supuestos de despidos colectivos realizados de conformidad con lo dispuesto en el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores, o producidos por las causas previstas en la letra c) del artículo 52 del citado Estatuto, siempre que, en ambos casos, se deban a causas económicas, técnicas, organizativas, de producción o por fuerza mayor, quedará exenta la parte de indemnización percibida que no supere los límites establecidos con carácter obligatorio en el mencionado Estatuto para el despido improcedente.?

Con lo anterior queda la introducción hecha, por lo que llegados a este punto cabe plantearse distintos supuestos:

  1. El primer supuesto sería el del despido disciplinario, ¿cabe reconocer por parte de la empresa la improcedencia en el mismo acto del despido y entregar la indemnización para que quede exenta? Los despidos improcedentes ?exprés? ya no dan lugar a la exención automática de la indemnización en IRPF, pues se suprimieron con la reforma laboral del 2012, por tanto, los nuevos requisitos para que la indemnización esté exenta pasan por que se declare la improcedencia de la medida extintiva por el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC), o por los Tribunales, según reconoce expresamente la Dirección General de Tributos en su Consulta Vinculante V0223-13.

Por tanto, se hace fundamental firmar la carta de despido como ?no conforme?, para que una vez el SMAC o, en su caso, a los Tribunales, declaren la improcedencia del despido se vea claramente que no se ha formalizado un despido ?pactado?.

  1. El segundo supuesto es el del despido por causas objetivas o, en su caso, el despido colectivo, en el cual se abonan las indemnizaciones legales correspondientes a dicha modalidad de despido, sin mejora económica de la indemnización. En este caso, conforme a lo dispuesto en la normativa de aplicación (Arts. 51.1 y 52.c del ET y Art. 7.e IRPF), parece claro que la indemnización legal de 20 días de salario por año de servicio está exenta de tributación de forma automática, es decir, sin necesidad de acudir a ningún organismo oficial que valide el despido y su indemnización. El razonamiento, a mi modo de ver, es que dicha indemnización ha de abonarse sí o sí por imperativo legal en el mismo momento de efectuar el despido.
  2. El tercer supuesto, ligado con el segundo, es el del despido por causas objetivas o, en su caso, el despido colectivo, en el cual la empresa, con o sin acuerdo con el o los trabajadores, decide mejorar la indemnización legal establecida para este tipo de despido. En este caso, podría pensarse, por lógica, en la necesidad de validar el reconocimiento de la improcedencia del despido vía organismo oficial (SMAC o Tribunales). Sin embargo, en atención a lo dispuesto en la Consulta Vinculante de la Dirección General deTributos V1803-12, la indemnización que no supere los límites económicos propios de la indemnización legal del despido improcedente (Art. 56.1 del ET), estará exenta de tributación sin necesidad de acudir a un organismo oficial para poder aplicar dicho beneficio fiscal.

En el caso de que el período trabajado para la empresa sea superior a dos años (rendimientos irregulares), y siempre que parte de la indemnización exceda de la cuantía establecida legalmente para el despido declarado improcedente, esa parte estará sujeta a tributación, aplicándose una reducción del 40% sobre las cantidades a declarar, lo que quiere decir que de esa parte de la indemnización se tributará por el 60% del importe.

En el caso de despido por causas objetivas y en el colectivo no será necesario acudir al referido organismo para poder aplicar la exención tributaria por el percibo de dichas rentas, aún cuando se mejore la indemnización legal establecida para dicha modalidad extintiva.

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