El abogado, las redes sociales e Internet

Hace unas semanas asistí a otra interesante jornada en el salón de actos del Ilustre Colegio de Abogados de La Rioja (@ICARIOJA), en esta ocasión con el título de ?Nueva Abogacía. Influencia de la tecnología. Uso de redes sociales?, impartida por el abogado D. Alfredo Herranz Asin (@alfherranz). Me lo pasé fenomenal y me sirvió para darme cuenta de que voy por el buen camino en la gestión de mi perfil 2.0.

Es curioso que en dicha jornada tan solo hubiera alrededor de 20 asistentes, vamos a dar por hecho que todos abogados (hay más de 600 colegiados en La Rioja), teniendo en cuenta que el futuro está en la Red. Sorprende que el abogado tradicional, más allá de tener una Web corporativa (si la tiene), no se plantee otras vías de negocio a través del potencial de Internet; quizá es que no lo necesita, ya que si no seguro que con prontitud se pondría a explorar el enorme potencial que tiene para su negocio.

El ponente comenzó hablando precisamente de las bondades que tiene para el abogado trabajar en la Red (no de forma exclusiva obviamente):

  1. Posibilidad de trabajar desde casa, espacios compartidos o coworking.
  2. Deslocalización en la captación de clientes.
  3. Asesoramiento on-line y vía TICs.
  4. Mayor competitividad en los precios al no tener elevados costes fijos.
  5. Agilidad en la respuesta al cliente, pudiendo organizar de forma muy flexible el trabajo.
  6. Posibilidad de captar clientes todos los días del año, las 24 horas del día.

En mi caso, os diré que en relación con los puntos anteriores me sentí muy identificado. Al dedicarme esencialmente al derecho laboral, y gracias a mi blog, capto clientes y me formula consultas laborales gente de toda España. Pero más allá de eso, la presencia en la Red, el contacto con otros compañeros no solo de España, sino también del extranjero, y el constante intercambio de información y retroalimentación hace que el abogado 2.0 tenga una visión, a mi modo de entender, muy amplia sobre la realidad profesional y normativa que le atañe en su trabajo.

Así las cosas, el abogado del siglo XXI tiene a su alcance herramientas de interconexión y de marketing jurídico digital que, con cierta formación al efecto y buen criterio estratégico, le pueden reportar posicionamiento on-line y un mayor número de casos y clientes. Por si no os convencen mucho mis palabras, os daré unos datos interesantes que se comentaron en la jornada de la que os he hablado:

  • Existen 28,9 millones de usuarios de Internet en España a día de hoy, lo que supone un incremento de 2 millones respecto al año 2012.
  • El 98,4 de los jóvenes de 16 a 24 años son internautas: de ahí la importancia de los denominados “nativos digitales?.
  • El 70% de los usuarios habituales de Internet utiliza el móvil; por ello nuestra Web o nuestro blog debe ser ?responsive?, es decir, adaptado a diferentes dispositivos.
  • Un 93% del uso de internet está destinado a la revisión del correo electrónico y un 72.3 % a buscar información sobre bienes y servicios.

Con estos datos, coincidiréis conmigo en que hay un importante nicho de mercado de la abogacía muy ligado a Internet y a las redes sociales, el cual está, en parte al menos, por explotar. Pero para obtener réditos de Internet como abogados, deberemos seguir una estrategia, es decir, llevar cierta organización y criterio para posicionarnos entre los potenciales clientes y ?aparecer? nosotros (nuestra web y/o blog) en sus búsquedas de consulta o en las redes sociales en las que pueden acudir a buscar asesoramiento para resolver sus dudas o problemas. Por tanto, pensemos qué comunicamos, dónde lo comunicamos y a quién nos dirigimos.

Adicionalmente a lo anterior, si somos abogados autónomos o asociados en pequeños despachos, el generar contenidos propios en Internet a través de nuestro blog, nuestra página de Facebook y/o nuestros perfiles deLinkedin y Twitter hará que el resto de usuarios se fijen en nosotros, que les llamemos la atención y generemos nuestra propia marca personal, que nos haga diferenciarnos por uno o varios motivos, como pueden ser la forma de tratar los temas o nuestra forma de expresarnos, la elección de los mismos o la especial dedicación a la hora de comentar y atender a los usuarios que conectan con nosotros.

Pero, como toda faceta de la vida, no es fácil llegar a ser un bloguero conocido y un buen abogado 2.0, hay que ser constante y paciente. A día de hoy puedo afirmar que cada vez estoy más agusto con mi versión profesional digital y que me siento muy cómodo con los beneficios que me ofrece la Red y los internautas que por ella navegan.

Finalmente, no debemos dejar de tener presente en todo momento que, a la hora de andar este camino, no podemos olvidarnos de ser respetuosos y considerados con el resto de usuarios e internautas para mantener una buena reputación digital.

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